Con la llegada de la primavera disfrutamos de más horas de luz, temperaturas más elevadas y muchas personas sienten un optimismo renovado y un estallido de vitalidad y energÃa. Sin embargo, algunas personas sufren “un bajón” que puede durar varias semanas. Se sienten decaÃdas, fatigadas, con alteraciones en el estado de ánimo y tienen dificultades para enfrentarse a las actividades cotidianas.
Este conjunto de sÃntomas se conoce como astenia primaveral y es un periodo de ajuste transitorio que se especula se produce por una disminución de las betaendorfinas y otras hormonas en sangre como consecuencia de la adaptación de nuestro organismo a los cambios tÃpicos de esta época. La intensidad e incidencia en la población varÃan de unos años a otros, dependiendo de la brusquedad con la que se producen los cambios cada primavera.