Cuando era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el enorme y pesado elefante. Durante la función, la enorme bestia hacÃa despliegue de su peso, tamaño y fuerza… pero después de su actuación, el elefante quedaba sujeto a una pequeña estaca clavada en el suelo. Parece obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo, podrÃa, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?
LAS CADENAS QUE NOS ATAN
